5 motivos por los que está subiendo la electricidad en España

Desde principio de año estamos viendo como el mercado mayorista de electricidad está marcado unos precios anormalmente altos. Lo cierto es que no hay un solo motivo para explicar estos precios, sino que se trata de un cúmulo de situaciones que acaban por dar este precio.

Con el objetivo de arrojar un poco de luz en todo este lío, hemos hecho un repaso a los principales motivos por los que está subiendo la electricidad en este principio de año.

Menor aportación de las energías renovables

La eólica y la hidráulica han sido la segunda y tercera fuente de energía que más han aportado al mix eléctrico de generación español en 2016, con el 19,2% y el 14,1% respectivamente. Sin embargo, estas tecnologías dependen de las condiciones climatológicas para producir.

Actualmente estamos en una época de bajo viento que ha coincidido con una escasez de lluvias que ha dejado los pantanos al mínimo. Esto ha hecho que el mercado tenga menor presencia de energía limpia y por lo tanto se haya encarecido el precio. Y es que las energías renovables reducen el precio de la electricidad.

Mayor demanda eléctrica

La ola de frío ha hecho que el sistema eléctrico español reciba una mayor demanda de energía eléctrica. A mayor demanda, es necesario que más tecnologías entren en el mercado eléctrico a producir. Las últimas tecnologías en entrar siempre son las más caras, por lo tanto esto acaba repercutiendo en el precio del mercado mayorista de electricidad.

El parón nuclear francés

Francia es un país que obtiene el 75% de su electricidad a partir de fuentes nucleares. Sin embargo, actualmente parte del parque nuclear francés está parado, algo que también afecta al precio de nuestro mercado mayorista.

Como consecuencia de este parón, España no está importando energía barata desde Francia, sino que la estamos exportando. Por lo tanto, esto acaba afectando a los precios del mercado y encareciendo el precio de la electricidad.

Subida del precio de los combustibles fósiles

Los precios de los combustibles fósiles están subiendo en los últimos tiempos. Teniendo en cuenta que actualmente buena parte de la electricidad se está produciendo con gas y carbón, esto hace que las centrales productoras oferten precios más altos en el mercado y por lo tanto esto repercuta en la factura de la luz.

El coste variable de producir con gas y carbón es ahora más alto que antes.

Un mercado que no refleja los costes de generación

El mercado eléctrico es una especie de subasta. Según previsiones de REE (Red Eléctrica de España) se fija la cantidad de energía que es necesaria para cada hora del día. Es entonces cuando los diferentes productores de electricidad ofrecen su energía al precio que ellos consideran. Los primeros que entran son los más baratos, entrando después los precios más caros hasta abastecer toda la demanda. Una vez que se casa toda la energía que necesita el sistema para esa hora, todos los que han logrado entrar al mercado cobran el mismo precio que la última tecnología que ha entrado. Es lo que se conoce como un mercado marginalista.

Lo que está ocurriendo ahora es que la hidráulica y el gas están siendo las encargadas de fijar el precio, la primera por las escasez de agua (y por lo tanto, el coste de oportunidad hace que las empresas ofrezcan más caro) y el segundo por ser la tecnología más cara. Esto hace que se acabe por adjudicar un precio más caro, que también acaba pagándose a energías más baratas como la eólica, el carbón o la nuclear.

Por último, es necesario recordad que “solo” el 35% de lo que nos cobran en nuestra factura de la luz corresponde al precio fijado en el mercado mayorista. El 65% restante de la factura viene son peajes e impuestos fijados por el gobierno que no dependen del precio fijado en el mercado mayorista por la electricidad. Por lo tanto, los que estén acogidos al precio regulado o PVPC sí que notarán una subida en el precio de la luz, pero ni mucho menos tanto como se nos está haciendo creer.

 

Fuente: Diariorenovables.com